Por Juan R. Hernández
Al cumplirse 34 años del asesinato del periodista Manuel Buendía, se han hecho investigaciones e incluso hay personas que han purgado condena por este hecho, sin embargo el gremio periodístico y una buena parte de la sociedad aún se sigue preguntando quien lo mató, afirmó Luis Soto, quién fuera una de las personas más cercanas al periodista Buendía.
Durante su participación en el Programa “La Agenda de Carlos Ramírez y Roberto Vizcaíno”, Luis Soto señaló que éste este tipo de crímenes no se solucionan fácilmente debido a que hay muchos intereses e involucrados que impiden conocer la verdad.
Al referirise al papel del periodista Buendía, lo calificó como un reportero ejemplar y un maestro de muchos de los que hoy “estamos ejerciendo esta profesión y es lamentable que las nuevas generaciones pierdan el rigor periodístico”.
Manuel Buendía fue un líder con toda la libertad, arriesgando siempre y no se amedrentaba, siempre había una respuesta porque sus trabajos tenían profesionalismo y sustento, dijo.
“Hoy tenemos una amplia libertad, pero adolescemos de ese rigor periodístico. Hoy abundan los columnista politicos, financieros, económicos que no tienen rigor periodístico. Ya cualquiera se dice columnista sin haber cursado ese género”, comentó.
Asimismo, destacó que Manuel Buendía era un maestro del periodismo que conocía cada uno de los géneros. Sin embargo, la reflexión es que cada día hay más periodistas del montón y es una triste realidad.
Al referirise a su trabajo de 17 años con Manuel Buendía, quien fuera su secretario particular destacó que durante ese tiempo se dedico a integrar un archivo periodístico que era su principal herramienta de trabajo.
“Manuel Buendía sabía lo que arriesgaba con cada comentario, con cada nota que escribia con información privilegiada. Hoy llega a mi mente una frase que él repetía: ‘el día que me asesinen, tendrá que ser por la espalda’, y eso era cierto porque Buendía era muy bueno usando armas”, comentó.
A 34 años del asesinato del periodista Manuel Buendía, quienes lo conocíamos y trabajamos con él, fue un trago difícil del cual aún persisten muchas dudas, finalizó.